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jueves, 27 de septiembre de 2012

Las intimidades al descubierto


Yulena Olaizola ofrece en el documental “Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo" una película cargada de dramatismo y tensión a través de los discursos ofrecidos por diversos personajes acerca de quién fue Jorge Riosse.
En efecto, Olaizola recurre a un recuento cronológico de quien fue en vida esta persona gracias al discurso de la abuela de la directora, que arrendo una habitación a Riosse mientras existió. En consecuencia, jerarquiza el discurso de la señora como punto de inició de exploración del personaje a tal nivel de ofrecer a dos protagonistas en el documental: Jorge Riosse y la mismísima abuela, Doña Rosa.

Así, en primera instancia la directora capta un día cualquiera de la anciana para acecharla sobre el pasado de Riosse. Un tipo misterioso, autodidacta,  esquizofrénico, misántropo, pintor, versado tocando la guitarra, entre otros adjetivos son las características que refiere Doña Rosa sobre este hombre. De ese modo, a través de esas revelaciones de la abuela, empleada del hogar y personas que tuvieron relación alguna con el desaparecido inquilino, este toma vida, revive, existe en el filme.

Todos estos elementos presentan una narrativa del suspenso al espectador. De esa manera, los primeros minutos del filme generan tensión en aumento alrededor de quienes rodeaban a Jorge, pero sin mencionar lo escabroso de este o aquella explosión narrativa del filme en lo que parecía ser un documental de homenaje a un fallecido: un tipo sindicado como homosexual y presunto asesino de mujeres por las noches. 

De otro lado, así como la trama resulta envolvente, sucede lo mismo con el planteo de la realización. En primer término se opta predominante por presentar el documental con cámara digital en mano junto a la implementación de la iluminación natural o "realista." Esta movilidad de la cámara produce un ambiente de persecución alrededor de la casa, pero que en definitiva funciona como si se pretendiera rastrear a este hombre difunto. Tal como si la directora estuviera aún en exploración de Riosse junto al espectador. Inquietante, confusa, acezante, ¿acaso quizá Riosse este vivo y todo esto sea una broma de la directora? Es la interrogante qué por momentos se produce en el espectador, al menos. 

Otro elemento de fuerza en el trabajo de Olaizola es la puesta en escena, esta pretende acercarse a lo que fue alguna vez un día cotidiano en la vida de Riosse. Así, el filme comienza la abuela en su habitación luego de levantarse y se termina con ella nuevamente de noche en su habitación  En efecto, esto nos da a entender de que es ella y su pensión la cual nos va a llevar a conocer a esta intrigante arrendatario. 

Asimismo, la puesta en escena sigue un cuidadoso recorrido en diversos interiores de la casa funcionando como una especie de "recordatorio." Este recorrido exhibe una vasta recopilación de archivos, periódicos, cuadros y otros elementos guiados bajo la voz en off de Doña Rosa o la música de las canciones de Riosse. De modo arbitrario, la directora congela el encuadre en estos detalles para detener  el vértigo del documental y demostrar que este hombre no sólo fue misterio; sino alguien de aptitudes brillantes, pero con misterio. Prácticamente, este personaje es resucitado no solo a través del discurso o la anécdota de terceros, sino de aquello que aún esta perenne luego de su muerte.

Finalmente, el documental presenta una edición fluida que hace uso de "jump cut" para no caer en vacíos en los discursos y mantener el ritmo casi policial del filme.  Sin embargo, es probable que en la edición del material haya surgido la característica de thriller de este producto como consecuencia del misterio del personaje. Cuando en primera instancia el documental comienza con una sencilla interrogante como, ¿quién era Jorge?; no, ¿sabías qué Jorge es sindicado como asesino?

Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo", plantea la imposibilidad infinita de conocer plenamente a alguien a pesar de la cercanía que puede ejercerse en una relación intima. Con menos eufemismos -quizás- Olaizola ofrece en escena la doble vida, la mentira inteligente, la facilidad de crear mundos o ser sencillamente un "Jorge Riosse"

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