Sus piernas cruzadas besaban las mías arbitrariamente sin intención de su parte que el escenario sea distinto. No sabía quién era, ni nada pero me revoloteada mentalmente su expresividad corporal. Acto seguido, divisé disimuladamente su rostro con el ademán de observar el paisaje urbanistico del centro financiero de San Isidro mientras cruzabamos la Vía Expresa.
Ahí (no más). No me generaba morderme los labios, ni tampoco aquellos hincones pelvicos con exigimas expulsiones de por medio. No.
Descontando a su silueta como aliciente, seguía pasmado por cómo nuestros cuerpos prolongaban este roce indecente. Antes de tomar acción hice un ultimo intento por convencerme qué la dama no estaba tan mal.
Negativo. Como premio consuelo verifique su esbeltez que siempre es un plus. De ahí a más, nada.
Mi acoso visual se prolongaba hasta que mi compañera de viaje delató mi mirada. Continué impavidamente. Tal y como nuestros cuerpos seguian en su sigiloso coqueteo.
Un borracho proximo descender del bus cortó el hielo:
"Esta zampadazo este huevón....!Huele hasta acá!, exclamé invitándola a comentar.
Jajaja, sí, comento escuetamente.
No hubo más hasta cuadras después. Más, finalmente vimos nuestros rostros. Dependía de cada uno.
Cerca del Jockey Plaza adverti un hormigueo de sus piernas que utilice a mi favor:
¿Todo bien?, con un tono arbitrariamente
Sí....Perdón....Mis piernas...Jajaja.
No esperé más y coloque mis manos en sus recios muslos. Sabia que habia consetimiento y a la vez curiosidad por el momento de ambas parte. Dancé con mis dedos por las zonas erogenas mas cercanas: pelvis y muslos. Mucha de esa presion que grita por tener unos dedos infinitos y asi hacer mas intenso cada estrujo.
.....
Descendi en la avenida La Molina sin despedirme, ni cruzar miradas...en la mas profundo anonimato...No voltee mi mirada por honra de aquel pasaje bizarro y fetichista que nos junto un sabado por la noche..
sábado, 30 de abril de 2016
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
