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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Marketing Político desde adentro



Determinar si es que el marketing político puede ser beneficioso o no a la democracia puede resultar contradictorio. Sartori define la democracia como “el poder del pueblo que existirá mientras sus ideales y valores vivan”1; asimismo el marketing electoral surge como “consecuencia de las libertades que permite un sistema democrático a causa de  la libertad de elección y la pluralidad de ofertas que son evidentemente contrarias en los sistemas autoritarios”2. Sin embargo, una de las cuestiones en el Perú es la afirmación, negación o posibilidad de existencia de tales ideales y valores para así calificarla en relación al ejercicio del marketing político.
 Definitivamente el caso peruano muestra una singularidad en la implementación del marketing político debido al poco manejo de información sobre los candidatos políticos de parte de los ciudadanos. Esto se relaciona también la actual endeble democracia y  endeble opinión publica, “debido a que los sistemas politicos únicamente son capaces de corregir sus defectos en la medida en que exista un adecuado funcionamiento de la opinión pública”3. Esta problemática es cumplida en el contexto peruano con la tentativa política de personajes de una hoja de vida funesta que intentan llegar a cargos públicos, a sabiendas de las bondades del marketing político; y a un universo votante indefenso frente al discurso de un candidato.
Un caso notable de aplicación de estrategias de marketing política representa las ultimas elecciones presidenciales en el Perú la cual Ollanta Humala se convirtió en presidente del país al vencer a Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial. Pero, bien, este triunfo no se concreto a causa de las bondades de su plan de gobierno, sino debido a la autodenominación como solución a una mejor calidad de vida –propuesta “clave” para ganar votos en el Perú- para todos los peruanos.  De ese modo, sin poseer ni transmitir una ideología explicita, su discurso a lo largo de la campaña- como el resto de los candidatos-,  se acerco lo más posible a la definición del marketing político: “satisfacer necesidades y deseos de electores y obtener un grado máximo de satisfacción en el proceso de intercambio3
Es así que cada partido político busca un posicionamiento deseado y en base a aquellos dictamines, consolidarse frente al electorado. Además, lograr generar asociaciones respecto a mejorar sueldos, aumentar trabajos, seguridad, combatir la corrupción fueron los refritos enunciados por las figuras de cada uno de los partidos que la ciudadanía deseaba como posibilidad de realización por el próximo presidente.
“De esa manera, el desvanecimiento de los programas de gobierno es aprovechado en función de la personalización de la política y la exaltación de la imagen; y aunque esta manifestación no se puede considerar estrictamente como un efecto propio del marketing político, si contribuye a su acentuación4
Por lo tanto, en la segunda vuelta presidencial, el equipo de Ollanta Humala presento a su líder contra Keiko Fujimori como el representante de la dignidad y la ética contra la candidata de la vergüenza y la corrupción que fue como se intento estereotipar a su contrincante. De ese modo, Humala y su equipo lograron presentar el panorama electoral entre escoger a un candidato ético por sobre todas las cosas a otra alternativa electoral que simbolizaba las antípodas de su discurso. De pronto, el tema se ubicó en agenda-setting y más bien cualquier ataque contra el nacionalista era contraproducente y calificado como una campaña de desprestigio lideraba por el frente fujimorista. Así, la segunda vuelta electoral tuvo una alta participación de parte de los departamentos de marketing electoral de ambos partidos con la propuesta de temas a discutir por la opinión publica. 
En consecuencia, con un alto contenido demagógico y emotivo en las propuestas con los electores en el desarrollo de la segunda vuelta, fue Humala quien se adueño de la presidencia, o como sintetizaría su triunfo electoral en las palabras del experto en opinión pública, Manuel Torrado: “La campaña de Humala fue más emocionante. A la de Fujimori le faltó sentimiento5” ¿Resultado? Venció el equipo de marketing electoral nacionalista.
En conclusión, no pretendo desprestigiar lo beneficioso o no del marketing político para la democracia, sino presentarla en base a lo que origino en las ultimas elecciones y más aún a vísperas de Ollanta Humala cumplir un año como presidente. Asimismo, una pregunta inevitable surge: ¿Cuándo el panorama económico de un país esta estable y con rumbo seguro no queda acaso seguir ese mismo camino? Parece ser esa una de las características del marketing político: te lleva al poder, pero una vez en el poder “iguala” a todo tipo de candidato. Entonces, ¿favorable para los políticos y desfavorable para los electores?
Queda en claro que la cuestión a revisar en relación a las ventajas y desventajas del marketing político para la democracia, recae en los electores a través de un juicio objetivo de reconocer qué es lo que el candidato esta ofreciendo, ¿Demagogia o propuesta electoral? Mas aún, cuando la implementación del marketing electoral labora en modo conjunto con los foros y discusiones televisivas y encuestas como mecanismos para establecer los consensos en la actualidad6. Es esa la labor del elector independiente para no “comprarse” el discurso del marketing político y mas bien pronunciarse respecto a las propuestas políticas a través de un sufragio mucho más sensato.






1 Sartori, Giovanni. Teorías de la democracia: el debate contemporáneo. Patria, DF: 1987, p.28

2 Valdez, Andres. El falso debate político en América Latina sobre ciudadanía o mercadotecnia. En: Revista Latina de Comunicación Social 60 Julio - Diciembre de 2005. p. 4

3 Sanchez Murillo, Luis Fernado. El marketing político y sus consecuencias para la democracia. Comunicación y Sociedad, Núm. 004, julio-diciembre, 2005, pp. 11-38 . Guadalajara: Universidad de Guadalajara. p. 26.
4  Ibidem, p. 17
5 Márquez, Daniel. Marketing político en la red (Blog de Internet) EE.UU.: Daniel Márquez. 2012 May- (citado 05 Mayo 2012) Disponible en: http://blog.marketingpoliticoenlared.com/2011/06/06/%C2%BFpor-que-gano-ollanta-humala-la-pregunta-del-dia-en-el-peru/#
6 Trejo, Raul. El imperio del marketing politico. Cuando las imagenes desplazan a las ideas. En: America Latina hoy. Agosto  año/vol 25. Universidad de Salamanca.

martes, 20 de noviembre de 2012

Los números de mis amigos



Rodrigo Villarreal: 998139103

Alejandro Anaya: 9951 722 43

Seiji Shimabukuro: 992752339

Fernando Cobiàn: 992750323

Crack: 972 64 3346

Manolo Ráez: 990111149

Eloy Jauregui: 989891146

Carlo Rodriguez: 997759755

Sergio Fernandez: 988546740

Pepe Guzmán: 992881082

Eugenio Vidal: 991418363

Pinguerete: 986755602

Vane: 0033-630009751

Francisco Patrón: 991801490


domingo, 11 de noviembre de 2012

Mirar para conocer


“Ser y tener”(2002), es un documental realizado por Nicolas Philibert, que propone la observación –al estilo de un estudio etnográfico- como instrumento de apertura a la realidad cotidiana del estudiante y de un profesor en un salón de clase de una escuela rural francesa durante todo el año escolar.
A través del plano secuencia con cámara inmóvil, la propuesta silenciosa, pero absolutamente intencional de Philibert es ofrecer al espectador la oportunidad de valorar la belleza de contemplar. La contemplación de un proyecto, la paciencia de un proyecto y la consolidación de un proyecto. Un proyecto de tanta fuerza como mensaje de parte del realizador, que obnubila la presencia de este y de su cámara como elemento de registro.
El proyecto le pertenece a George Lopez, maestro de esta clase, quién modela su rol de guía de acuerdo a qué alumno enfrente. Es preciso, entonces, atestiguar el modo cómo Philibert se empecina en prolongar en pantalla con planos fijos y cerrados los momentos de diálogo entre profesor y alumno, registrado el sonido directo e incluso con sonidos ajenos al mero diálogo, que son de absoluta ocurrencia durante una clase. Todos estos detallles con la intención de reforzar el contacto espontáneo y auténtico en esta pequeña familia que se reúne en la clase de este docente.
De este manera, es manifiesto el deseo de captar la vida. Cómo transcurre. Cómo es. Pero como también esta significa. He ahi, quizá, otra metáfora del director al inicio del filme cuando plasma la inclemencia del tiempo con planos generales, para luego a través de una ventana pasar al interior suave y cálido de un salón de clases. Pero así como la vida y el tiempo los cambios siempre estan presentes; y el verano es la estación anhelado. Llegar del invierno al verano toma tiempo, tan igual como la apertura y clausura de un año escolar. Es así que finalizar el año escolar es para el maestro su verano. Es decir su paciencia, su triunfo. El paso del tiempo como evolución es perfectamente logrado por Philibert en su obra.
Es así que el transcurso de las escenas permite colocar a esta "clase única" como una apertura hacia temas universales como la transmisión del saber y las relaciones humanas. El tipo de relación entre un adulto y un infante, pero el interés por plantear este vínculo de modo audiovisual: sentar a ambos en una misma mesa e iniciar una exploración inquisidora sin edición. Terturalia imperante. Incesante. Pero tal intención también exhibe la ruptura de jerarquías, propia de la educación tradicional, más bien se privilegia la unión entre el profesor y el alumno, no entre el profesor y una clase. La educación inclusiva, humana, no solamente académica.
Queda como escena conmovedora el momento de clausura del año escolar cuando los alumnos de su clase se acercan emotivamente a George y se despiden de él. Inmediatamente, se prolonga la imagen del profesor en el encuadre para contemplarlo -e incluso compartir- en su sollozo y la nostalgia del guía estudiantil tras un año completo junto a su motivación de trabajo: los niños de su clase. Así, se pasa del ejercicio de la contemplación a la reflexión sobre la labor de un docente en el espectador. Homenaje completo.
"Ser y tener", desprende conclusiones luego de una mirada completa del film. Pues, Philibert ha capturado todo un proceso de un proyecto humano más que escolar.  No se cae en el documental de análisis sociológico, que puede contener subjetividades ilimitadas. Más bien, el director a través de los planos secuencia y planos conjuntos concentra la atención del espectador en contemplar a los actores del filme, a las relaciones, a las palabras, a los gestos. Capturar la realidad y lo sensible del ser humano desde la infancia a la adultez.