Sucede que...¿Qué sucede? Sucede todo. Los escenarios son siempre viables. !Atención! Mira, observa, vigila. Si puedes repta sigilosamente -es válido y quizá necesario- en tú búsqueda. Sí, lo sé, demora. Es así. Cuesta. Lo sublime toma tiempo. En el camino sigue observando y construye. Dale la forma a tu espacio, sonido y forma.
Creélo, no lo niegues. Érigelo tal y como fuese tu progenie. Sí, toma tiempo. Pero, así es. Descartes puede ser sentimental y a la vez un tipo agudo. Esta dentro de las posibilidades. Cede. Toma apunte de esa palabra: cede. Vuelve a mirar, reconoce lo que sientes, respira un poco en el trayecto. Junta todo y sigue. Te va a tocar no uno, ni dos, sino las veces necesarias que sean posibles. Viene. Siempre va a venir. Porque siempre será perfectible.
Léeme nuevamenta, pero también siéntete. Deja atrás un poco a tu propio Dios. Déjalo. Saca a ese ser sensible y diminuto que no por tamaño es menos vital. Recuérdalo. Nunca será tarde, pero sí más laborioso.
Te espero al final del 2015,
Anónimo
lunes, 29 de diciembre de 2014
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